Dear old friend.

Hoy es 05 de septiembre.

Ayer cumplí siete meses de empezar el GYM. 

En cuatro días cumplo nueve meses desde que él se fue con otra.

Ya he bajado 6 kilos pero no se nota.

Mi cabello sigue igual pese a los cuatro tratamientos que me he puesto.

Mientras veo la luna y mi reflejo en el espejo, cuento las cirugías que necesito para verme bien, para tomarme esas fotos que tanto me gustaría subir al Instagram.

Hoy es 20 de diciembre.

Mañana será mi segunda cirugía, estoy muy ansiosa porque me acerco a mí misma. Un paso más cerca a ser la misma chica que aparece en mi cuenta de Instagram. No seré más retoques, seré real, tendré esa vida deseada y seré deseada. Saldré con esos chicos que me invitan a salir y que tanto he rechazado por miedo a que no vean igual a las fotos que posteo.

Hoy es 03 de junio.

Ha pasado un mes y medio desde mi última cirugía.

Me he retocado la nariz, los labios y el abdomen, he intentado tomarme esas fotos que tanto quería y las he conseguido, sin embargo, ahora encuentro que mis orejas están muy grandes y que los dedos de mis manos están torcidos. Antes con la nariz anterior no se notaban las orejas de dumbo, ahora es muy evidente.

Creí que con las cirugías hechas sería feliz; Ahora siento que el problema es otro.

Nota. La idea con este texto es mostrar que este problema sigue vigente, decir lo obvio que se olvida con el paso de los años.

Por Internet rondan tanta información que terminamos perdiéndonos entre tanta imagen, texto y emoji; la distancia se vuelve abismal e ignoramos que la persona del otro lado de la pantalla es humana. Sobra decir que el problema no se va a solucionar con una cirugía si el problema está en el sentir interno.

Author: Leidy Laura Sandoval Ruales

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