HISTORIA DEL DERECHO AL TRABAJO.

Por: Jesús Andrés Aponte Jaramillo

A partir de la revolución industrial, las relaciones laborales sufren una transformación, debido a que la eficiencia y la velocidad empiezan a ocupar el papel más importante en los medios de producción, lo cual, trae consigo un deterioro del empleo y deshumaniza el trabajo. Así, como lo expresa Molina Monsalve (2005, 12)[1],

dicho contexto

estuvo caracterizado por una acumulación de capitales y acelerado crecimiento e intercambio industrial”.

Durante esta primera globalización no existían prácticamente normas protectoras de los trabajadores, ya que la mano de obra se negociaba bajo la ley de la oferta y la demanda, y se los contrataba a través del arrendamiento de servicios, propio de la legislación civil.

Posteriormente, y siguiendo los términos del mencionado autor, se llega a “una pugna ideológica entre capitalismo y socialismo por el logro de la justicia social, como contexto propicio a la creación y fortalecimiento de un sistema de normas internacionales del trabajo” (p. 15), lo cual, coincidió con el establecimiento del Estado de bienestar en las democracias occidentales en el siglo pasado, produciendo que la economía se centralizara en cada país, y que como señala y se empezara a intervenir en las relaciones laborales, donde los Estado fortalecieron sus economías a partir de políticas interventoras.

Bajo ese contexto, surge en 1919 y mediante el Tratado de Versalles, la Organización Internacional del Trabajo, que, como lo expresa su Tratado Constitutivo, el trabajo bajo condiciones dignas, es presupuesto necesario para alcanzar la paz universal y la justicia social. Con el nacimiento de esta Organización, se da un avance muy importante para empezar a regular las condiciones laborales, que, desde la revolución industrial, se encontraban deterioradas, dejando al trabajador, como parte humana débil en dicha relación, en una situación de indefensión y de inferioridad.

Así, el trabajo empezó a ser considerado como derecho humano, en virtud de la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales principalmente, y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, respecto a la prohibición del trabajo forzoso u obligatorio.


https://www.legitimadefensa.es/2016/07/derecho-trabajo-deber-trabajar-constitucion.html

Sin embargo, la segunda mitad del siglo XX significó la transformación del estado de bienestar en un estado neoliberal, donde se dieron las condiciones para que se diera inicia al proceso de globalización, generando que los Estados pasaran a ser interdependientes tanto en el ámbito económico, como en el social y el cultural, por lo cual, como expresa Mejía Turizo (2009, 47):

el papel del Estado-nación se redefine, debido a que no es el protagonista en este proceso de globalización, pues las verdaderas protagonistas son las empresas multinacionales.”

Sin embargo, la competitividad del mercado global empezó a poner en riesgo al derecho al trabajo, donde las normas laborales empezaron a ser flexibilizadas y desregularizadas, generando una precarización de las relaciones laborales, por lo cual, como lo indica Molina Monsalve (2005), es necesario:

Impedir la competencia basada en la explotación de la fuerza laboral, con la convicción de que el actual sistema de NIT- sobre todo el representado por la OIT-, es de carácter eminentemente moral y carece por tanto del poder vinculante o coercitivo suficiente para lograr verdadera efectividad. (p. 27).

En este sentido, desde la OIT se ha buscado dar una solución a la problemática de la precariedad laboral mediante la propuesta del trabajo decente. Dicha propuesta, debe ser acogida por los diversos países que integran esta organización, por lo cual, en el caso colombiano, se ha dado un valor fundamental al trabajo, ya que, en virtud de la Constitución de 1991, el país se ha constituido como un Estado Social de Derecho, enmarcando al trabajo en una triple caracterización, yendo desde el trabajo como principio (art. 1o); el trabajo como fin (preámbulo); hasta el trabajo como derecho fundamental (art. 25).


[1] Molina Monsalve, C. E. (2005). Las normas internacionales del trabajo y su efectividad en el derecho colombiano. Bogotá, Colombia. Editorial Temis.

Author: Aletheia

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